Mejor me voy con Elvis…

No importa de qué religión o “fe” sean: los fanáticos de cualquier credo están cien por ciento convencidos de que su religión es la verdadera y que las demás… bueno todas las demás se van a ir al infierno.

Dichos extremistas citan sus numerosos libros sagrados para corroborar sus creencias… porque religiones y cultos hay tantos como hormigas en el mundo y todos afirman ser dueños de la verdad. Lo curioso de todo esto es que, en su fanatismo, estos ilusos no se dan cuenta que tienen mas de lo que creen en común con las otras religiones “indeseables”. Bueno, al menos en cuanto al infierno se trata. ¡Sí! Porque si consultamos a sus dirigentes, encontraremos que la gran mayoría de doctrinas condena a las siguientes personas, creencias y conductas:

– La gente que no cree en lo que ellos creen.

– El sexo antes del matrimonio

– Gozar intensamente del sexo (porque según la religión el sexo es un mal necesario para reproducirse y se practica solo en la posición del misionero. Prohibido gozarlo de lo lindo y experimentarlo sin tapujos)

– La pornografía

– La homosexualidad y/o relaciones sexuales entre dos personas del mismo sexo.

– El derecho de una mujer a decidir sobre el embarazo.

– Ser sensual y coqueta.

– El uso científico de células madres.

– El uso de anticonceptivos.

– La masturbación

– La convivencia o unión libre.

– Blasfemar.

¿Lo ven? Si están de acuerdo sobre quienes son los que se van a quemar en el fuego eterno, ya tiene algo en común ¿o no? Deberían unirse todas, abrazarse y cantar “Kumbaya”…

El caso es que, analizando bien las cosas y siendo cien por ciento honesta, soy culpable de casi todos estos pecados enormes, espantosos. Y si bien no soy gay, la mayoría de mis amigos lo son.

¿Qué hago? Si empiezo mi cambio a conciencia estoy a tiempo, porque sé que si me arrepiento ahora, todavía puedo irme al cielo…

He pensado mucho, lo he consultado con la almohada, he analizado punto por punto y me he dado cuenta que cuando me muera, si me voy al cielo, ¡la voy a pasar aburridísimo! ¡Ufff! con todas esas viejas persignadas, los que señalan, los que se golpean el pecho, los que no dicen groserías, los reprimidos sexuales, los que se murieron vírgenes, los que nunca se fueron de juerga y los que jamás vieron una buena porno…. ¡y lo peor de todo es que mis amigos gay van a estar, todos, con Satanás y no voy a poder verlos nunca mas! ¡Qué horror! ¡Qué monotonía! ¡Qué poco gozo!

No, no, no, qué va, yo me voy al infierno, donde puedo seguir siendo sexi, coqueta, malhablada, juerguera, malandrina y ponerme minifalda y tacones. Me atrae mas la idea de caminar entre burdeles al mas puro estilo de Amsterdam, o ver tocar en vivo a Elvis, Whitney Houston, Amy Winehouse o cualquier otro genio musical que practicó eso de “Drugs, Sex and Rock’n Roll” que quedarme rezando allá arriba. Además he sido tan juiciosa en el tema de las drogas que nunca he probado una sola en mi vida; así que en cuanto llegue al abismo de tinieblas, saludo a Belcebú ¡y me voy a probarlas todas, una tras otra y sin parar! Al fin y al cabo, ya para entonces no correré el riesgo de morir de una sobredosis. Y eso sí: ¡estoy segura que los desfiles gay deben ser doblemente espectaculares allá abajo! Ya me los imagino sin tener que usar condones, uuuuyyy!!! Nada, ya está decidido, antes de rogarle a San Pedro que me perdone por gozarla tanto, mejor me voy con Elvis.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s